jueves, 26 de abril de 2018

CAPÍTULO 5

CAPÍTULO 5

Alexandra parpadeaba asombrada, intentando recuperar su visión ahora borrosa, tan sólo distinguía una luz blanca frente a ella. Ya no sentía la lluvia sobre su piel, ni el calor de la fina arena, la tormenta había desaparecido junto al sol, a su alrededor sólo había oscuridad,  mientras, frente a ella, una intensa luz artificial le ayudaba a aterrizar de su fantasía. 
Sentada delante de su ordenador,había conseguido terminar un pequeño relato de ciencia ficción que presentaría en el próximo concurso de su ciudad. Miró la hora y rapidamente apago el ordenador, llegaba tarde a la clínica donde trabajaba. Recorrió las calles en su bicicleta, mientras en su cara se reflejaba una sonrisa.

Fin ?

martes, 24 de abril de 2018

CAPITULO 4

CAPITULO 4


 Alexandra salió de su pequeña ciudad no sin antes pasar por un lujoso concesionario y tomar prestado un precioso BMW deportivo que le acompañaría en su viaje. Era un magnifico día, como el de las últimas semanas, algo que no era habitual durante la Primavera en Navarra, un día perfecto para conducir hacia nuevos destinos. 

Durante meses viajó por Europa, disfrutando de las maravillas que ahora le pertenecían tan sólo a ella, seguía sorprendiéndole tener todo a su alcance, todas las puertas abiertas,  no le faltaba de nada pero muchas noches la soledad le invadía el alma mientras lloraba hasta quedarse dormida hecha un ovillo. Aquellas noches el cielo parecía también sentirse tan solo como ella  descargando su tristeza en forma de lluvia. Al despertar, Alexandra volvía a recuperar la serenidad tras contemplar el nuevo día y comprobar que una mañana más el gran astro iluminaría su camino. 

Recorrió Francia hasta llegar a París, donde la memoria de su madre se hizo más presente, pues sabía que le habría encantado la ciudad del amor, preciosa de día, mágica de noche, descubrió pueblos con grandes castillos medievales, ahora abandonados, imaginándose las batallas allí acontecidas en tiempos pasados. Llegando a Frankfurt, de nuevo los recuerdos y la soledad se hicieron intensos, durante mucho tiempo había pospuesto un viaje con su hermana a aquella ciudad, así que en su honor la recorrió por las dos grabando en su memoria cada rincón. Fueron muchos los kilómetros recorridos para ir a parar a Roma y visitar el Vaticano donde su padre, gran conocedor de la historia, habría recorrido de su mano pasadizos secretos y bibliotecas prohibidas, donde probablemente habrían desenmascarado las grandes mentiras de la Iglesia. 
En cada rincón de aquel mundo, que ahora se le antojaba demasiado grande y solitario, recordaba a todas las personas que habían sido parte importante en su vida, desde grandes amigas al llegar a la desconocida y salvaje Georgia, a su mejor amiga de la infancia al maravillarse con los templos de Nepal y a su primer y único amor al explorar de nuevo Tahilandia recordando aquel viaje que realizó hace muchos años con é.... 

Habían pasado muchos meses desde que había cerrado la puerta de su casa, probablemente más de un año, ya no contaba los días y las horas, pero curiosamente los días cálidos de Primavera le seguían acompañando. No recordaba un día lluvioso, frío o desagradable, el sol siempre estaba allí para ella, su fiel compañero. Otra cosa eran las noches, oscuras, vacías, solitarias, tristes y lluviosas. Cada anochecer, Alexandra se acurrucaba en una cama diferente, siempre limpia, siempre ordenada, como si el tiempo no hubiera pasado por allí y volvía a llorar hasta perder el sentido. 

Un día, tras cruzas la frontera de Thailandia con Malasia, se decantó por disfrutar de las preciosas playas de arena blanca y fina, donde el agua del mar llegaba sosegado y era tan transparente y limpio que podía ver toda la vida que aún había en el fondo marino. En una de esas playas se sentó, agotada, cansada de estar sola, cansada de huir, cansada de no saber que buscar y cansada de no encontrar respuestas y fue la primera vez en meses que, al derramar varias lágrimas, el sol desapareció tras una nube oscura que amenazaba tormenta. Alexandra se derrumbó sobre la arena aún caliente, esperando que la lluvia cayera sobre su piel y limpiara su alma o se llevara su cuerpo. Cerró los ojos esperando la tormenta y en pocos minutos sintió como el firmamento descargaba toda su furia a través de gruesas gotas de agua fría que se evaporaban nada más tocar la arena. Los rayos y truenos se oían cada vez más cerca, tan intensos que Alexandra podía sentir la vibración del sonido en su corazón y entonces tuvo miedo, un miedo visceral y arraigado ante la posibilidad y la perspectiva de morir sola que le obligó a abrir de nuevo los ojos en el momento justo de ver caer un rayo, una luz tan blanca como la nieve le cegó durante unos segundos. Aquel intenso fogonazo le hizo reaccionar y volver al mundo real. 

Continuara. ... 

miércoles, 11 de abril de 2018

LA CÚPULA

LA CÚPULA


En las tardes lluviosas de Primavera, en los momentos que un rayo de sol se asoma tímidamente, se dibuja en el firmamento una hermosa cúpula de color que parece convertir el paisaje en una delicada pompa de jabón.





( Fotos tomadas en Aspurz y Navascués )

TXOKO

TXOKO


Es su lugar preferido de la casa, caliente en Invierno y fresco en Verano, un rincón donde reunirse con los amigos para jugar unas timbas al mus, mientras toman un buen patxarán, un lugar donde celebrar grandes comilonas con la familia, un lugar para escuchar el silencio cuando ella está sola, así es el rincón de Isa, su Txoko.







 Espero que lo disfrutes Isa.

miércoles, 4 de abril de 2018

PRIMAVERA

PRIMAVERA


Sentada, esperaba su llegada 
mientras se encontraba imaginando 
a Alicia en el país de las Maravillas. 
Un tenue rayo de sol entró por la ventana 
calentando su mejilla, 
hasta llegar a la altura de su vista 
y como una luz en la oscuridad 
la devolvió al mundo real.
 
Notó una suave brisa 
que al oído le susurraba 
palabras en forma de pétalos, 
con aroma de tormenta 
y sabor a menta.
 
Sólo entonces una presencia sintió, 
entre la nieve parecía escondida,
 sus ojos dorados asomó, 
se acercó caminando zalamera 
y al mundo alborotó 
la llegada de la Primavera.


sábado, 24 de marzo de 2018

AMIGAS ???

AMIGAS ???

Paula, Fabiola, Joana, Telma y Olga tienen 6 años y son amigas desde que tenían tres. Cada miércoles por la tarde van al parque y allí juegan hasta que regresan a casa. Normalmente no hay discusiones, simplemente juegan. Un día, Joana, Telma y Olga propusieron jugar con cromos pero a Paula y Fabiola no les apetecía y prefirieron jugar a la cuerda. No hubo gran problema porque cada una jugó a lo que más le apetecía aunque a todas les hubiera gustado compartir su rato de juego. Al siguiente miércoles pasó algo parecido pero esta vez fueron Paula y Fabiola las que propusieron jugar todas juntas al escondite. En esta ocasión Joana, Telma y Olga no les apetecía y se dedicaron a jugar al balón. Esa tarde en concreto, si hubo discusión entre las niñas ya que Paula y Fabiola no podían jugar al escondite si las demás les molestaban con el balón. Así que se enzarzaron en una fuerte pelea en la que las cinco niñas acabaron insultándose, llorando, sin hablarse y por supuesto sin jugar. Después de una semana, como cada tarde del miércoles todas fueron al parque a jugar aunque esta vez cada niña jugaba sola. Mientras, se miraban de reojo y se echaban de menos. Hasta que en un momento dado, Fabiola se acercó a Joana y tímidamente le preguntó si quería jugar con ella, Joana se levantó del suelo donde había levantado un campamento de cocinitas y muñecas para abrazar a su amiga con la que se puso a jugar de inmediato. Poco a poco el resto de las niñas se fueron uniendo al grupo y de nuevo volvieron a jugar como antes. No hubo discusiones ni riñas, tan solo diversión. Fueron muchas tardes las que volvieron a jugar y por supuesto a discutir pero siempre acababan por volver a unirse y aprendieron que una parte importante de la amistad es el respeto por la opinión del otro.

Pongamos que Paula, Fabiola, Joana, Telma y Olga ahora tienen 45 años y son amigas desde los 3 años. Ahora ya no juegan en el parque pero cada miércoles quedan para ir al gimnasio juntas, después se van a tomar una tapa al bar de la esquina y allí comparten sus intimidades y problemas. Un miércoles Joana y Telma decidieron que no les apetecía ir al gimnasio y propusieron ir todas juntas al balneario , a relajarse ,pero a las demás no les apetecía, preferían ir al gimnasio así que cada una se fue a donde quiso y después se juntaron en el bar.
A la semana siguiente Paula y Fabiola propusieron acudir a una clase de yoga pero Joana, Telma y Olga prefirieron ir al gimnasio. Aquella tarde, sin decirse nada, cada una se fue donde quiso aunque en el fondo estaban un poco molestas. Después no quedaron en el bar. El miércoles siguiente se vieron en el gimnasio pero no se saludaron con la efusividad de siempre, simplemente cada una informó donde iba a ir. Esta vez todas se separaron. Ya no hubo más tardes de gimnasio juntas, ni de tapeo, ni de cuchicheo, hasta incluso dejaron de saludarse y comenzaron a mirarse con mala cara, pues habían empezado a oír rumores unas de las otras, chismes y cotilleos en las que se ponían a caldo, ninguna se atrevió a cerciorarse porque el enfado había dejado paso al odio y al rencor. Nunca más fueron amigas, nunca más se saludaron y nunca más se apoyaron unas en las otras y solo por no poder respetar la opinión del otro.


Esto, tan solo es un relato, un cuento algo exagerado, pero que cada día pasa a nuestro alrededor entre compañeros de trabajo, amistades, vecinos y familia. La falta de respeto por la opinión del otro, y cuando hablo de opinión me refiero a que no tiene que ser una opinión contraria, simplemente diferente que incluso puede aportarnos otros puntos de vista, nos lleva a discusiones, malentendidos, rumores etc, en los que hacemos daño al otro pero también a nosotros mismos, y he aquí mis dudas: ¿Qué es lo que le pasa a Paula, Fabiola, Joana, Telma y Olga adultas para no respetarse y hacerse tanto daño ? ¿Cómo es que Fabiola, Joana, Telma, Olga y Paula niñas son capaces de respetar la opinión del otro, entender que una discusión no tiene que romper una relación sino que te puede aportar otros puntos de vista, perdonar y pedir perdón ? (Esta no es una situación que ocurra solo entre grupos de mujeres, también pasa entre grupos de hombres o mixtos, os animo a que cambies los nombres por el de Pablo, Telmo, Fernando, Juan y Óliver.)

martes, 20 de marzo de 2018

CAPITULO 3

CAPITULO 3

 Cuando ya no tuvo más lágrimas, retomó el camino de vuelta a su casa, nuevamente le sorprendió que su cuerpo le reclamara alimento, a pesar de las circunstancias no había perdido el apetito. Entró en un pequeño bar, la luces seguían encendidas, las mesas limpias y vacías, en el mostrador una taza de café frío y un cruasán seco. Alex pasó al otro lado del mostrador con miedo a que alguien le pillara y ese pensamiento le hizo reír, al principio tímidamente pero en pocos segundos acabó riéndose a carcajadas, como hacía tiempo no lo hacía. Consiguió animarse un rato y se preparó un buen desayuno con lo que encontró. Un café bien cargado, notaba como en cualquier momento el cansancio y el sueño le vencería, un zumo de naranja enorme y un cruasán algo seco pero que mojo en el café y comió con avidez. Llegado el momento de marcharse, rebuscó entre sus bolsillos dinero para pagar y cayó en la cuenta que no lo necesitaba y una idea empezó a germinar en su mente. Ya no necesitaba dinero, no había que pagar facturas, ni hipoteca, ni comida, ahora tan sólo era papel con el que incluso podría hacer una hoguera o simplemente limpiarse el culo en caso de necesitarlo, la cuestión era que si no necesitaba dinero tampoco necesitaba trabajar ¿ Para quién y para qué?. ¿ Qué haría entonces? ¿Deambular por las calles hasta morirse de aburrimiento y soledad? ¿ Correr y gritar hasta perder la voz y la razón ? .... Preguntas y más preguntas, todas acababan igual ¿ Qué vas ha hacer Alex ? Sólo encontró una respuesta : Lo que quieras. Y aquel pensamiento se instauró en su cabeza, podía y debía hacer lo que quisiera. Lo que nunca antes pudo hacer porque no tenía tiempo, como leer, pintar, dormir, tumbarse al sol, lo que nunca antes pudo hacer porque tenía vergüenza como cantar por la calle o salir en pelotas los calurosos días de verano, lo que nunca pudo hacer antes y siempre había soñado porque no tenía dinero, como viajar, conocer el mundo, visitar magníficas playas de color turquesa, mojarse bajo la lluvia del monzón, ver las grandes urbes y los pueblos perdidos. Justo en aquel momento pasaba por delante de una agencia de viajes, en el escaparate había una vieja bola del mundo y un cartel en el que se podía leer: ¿ Quieres conocer el mundo?. Sí, fue su respuesta mental. Por unas horas se dedicó a mirar guías, panfletos, rutas y también por unas horas se olvidó de su soledad. Su mente hasta ahora desbordada, desesperada y abatida comenzó a maquinar rápidamente, Alex había encontrado un objetivo que de nuevo le había dado esperanzas. Recorrería el mundo hasta donde pudiera llegar, disfrutaría de aquella oportunidad e igual con suerte no sería la única persona en el mundo.

Así es como salió de su casa aquella mañana, con la desesperación y el miedo cmo compañía, posiblemente como la única persona en el mundo y regresó con esperanza e ilusión. Alex era bastante racional, no era una persona que se dejara llevar por impulsos así que decidió meditar durante unos días aquella locura, todavía esperaba que de un momento a otro o de un día a otro, reapareciera todo el mundo, tal como habían desaparecido. Pasó una semana en la que Alex había empezado a asimilar que nadie vendría en su busca y era el momento de ponerse en marcha.
Pasaba los días callejeando, entrando y saliendo de tiendas, almacenes, restaurantes, bares, peluquerías, supermercados, incluso daba de comer a una cantidad ingente de animales domésticos, perros, gatos, hurones que se habían encontrado con la libertad y no sabían muy bien que hacer con ella, pero durante las noches el silencio y el miedo seguían acosándole.
No esperó mucho más para hacer una lista de las cosas que necesitaría, lugares que quería visitar y cosas que quería hacer, intentó planificar el inició de aquel viaje que probablemente sería sin retorno. Tenía todo lo que necesitaba y lo que quisiese a su alcance y decidió no privarse de lujos y caprichos.
Un Martes, tal vez un Miércoles, Alex empezaba a perder la noción de los días, salió de su apartamento, cerró la puerta con una llave que dejó debajo de felpudo y con un rotulador escribió en la puerta un mensaje con su nombre y al verlo, intentó  hacer memoria de cuándo había sido la última vez que alguien le había llamado por su nombre completo, nunca había entendido porqué o quién fue el primero en cambiárselo, debió de ser hace muchos años porque no lo recordaba pero al verlo escrito allí le pareció el más bonito el mundo : - Alexandra vive.
Así es como Alex, Alexandra no sólo recuperó su nombre sino que también tomó un nuevo camino hacia su futuro.

Continuará. ..