lunes, 4 de marzo de 2019

TERCERA EDICIÓN

TERCERA EDICIÓN


Tan solo hace unos meses salió la publicación de "El Sendero de una Vida de la editorial Hebras de Tinta, y a fecha de hoy ya va por su tercera edición. Algo que todavía no puedo creer. Está siendo una experiencia maravillosa, de la que estoy aprendiendo un poquito de "tó", escuchando historias dolorosas y de superación personal, conociendo gente estupenda y valiente, de la que cada día recibo la energía suficiente para continuar con este proyecto, para dar voz a esta terrible enfermedad de la que os aseguro se puede sacar un millón de cosas positivas. 
Quiero compartir parte de mi senderito,en el que hace tiempo deje de caminar sola.

















domingo, 10 de febrero de 2019

BUSCANDO TRABAJO

BUSCANDO TRABAJO

Estoy esperando en una pequeña sala para entrar a un despacho. Es mi turno, entro en un diminuto habitáculo donde la luz es tan intensa que apenas me deja abrir los ojos. Tras una mesa de cristal impoluta, se encuentra sentada una preciosa mujer de ojos cansados. Ella decidirá, en cinco minutos, si soy la candidata para cubrir un puesto de empleo.
- Buenos días Lucía- Me dice sin apartar la vista de mi currículum.- Comencemos. Cuéntame  quién eres.
Trago saliva, menuda preguntita, pienso. Mi cerebro empieza a funcionar a toda velocidad para darle, a esta mujer que ni siquiera se ha presentado, una respuesta sencilla.
- Buenos días, pues como ya sabe, me llamo Lucía, tengo 37 años y soy mujer , hija, hermana, esposa y amiga. - Es lo más resumido que se me ocurre. Mientras le hablo mira la pantalla del ordenador, escribe algo -"¿Será sobre mi?- Aunque parece no escucharme.
La mujer de ojos cansados, así decido identificarla, por primera vez me mira, y siento cómo sus ojos recorren todo mi cuerpo, acaba de juzgarme, estoy segura. Frunce el ceño extrañada. -Siéntate hombre, esto no es un examen- Ni siquiera se había dado cuenta que  todavía permanecía en pie.- Bien, cuando te he preguntado quién eras, me refería a qué te dedicas - me habla de forma condescendiente, está mujer se piensa que soy tonta. Lo que no sabe es que mi futuro laboral podría estar en sus manos y es algo que me pone un pelín nerviosa.
- Discúlpeme- Ante todo ser educada, pero realmente pienso que podría haber empezado por ahí .- Bien pues me dedico a escribir, a pintar cuadros, a hacer fotografías y compartirlas con el mundo. Suelo salir un par de días al mes a cenar con mi marido, juego a las cartas, leo mucho, tejo.....- podría estar todo el día contándole a la mujer de ojos cansados a qué me dedico pero me corta en seco.
- Vamos a ver Lucía - Me dice con un tonito que no me gusta nada de nada. - Me refiero a qué se dedica profesionalmenta, la pregunta es sencilla,¡¡¡¿qué puestos de trabajo ha realizado con anterioridad ?!!!.
Le miro desconcertada, por un momento me ha parecido que me ha gritado. Esta señora no sabe que yo también  le estoy entrevistando y por ahora no me gusta nada como jefa. Es mal educada , impaciente y poco concisa, además tiene mi currículum en sus manos, para qué me pregunta qué puestos de trabajo he realizado , pero ante todo educación.
Le sonrió ligeramente,  por no partirme la caja y con un tono  suave le contesto. -Discúlpeme de nuevo pero como tiene en sus manos mi currículum he dado por hecho que lo había leído y por lo tanto estaba informada sobre mi vida laboral.- Me quedo tan pancha.
Sus ojos ya no están cansados, reflejan ira y sé  que es hacía mí, puedo leer sus pensamientos, cree que le estoy tomando el pelo y por lo tanto esta perdiendo un tiempo valiosísimo pero lo que no se da cuenta es que mi tiempo también  es oro puro.
- Vamos a centrarnos- me dice. 
Yo ya estoy centrada, en el aquí y ahora. En el momento que traspasé la puerta del despacho solo le he prestado atención, cosa que ella no ha hecho.
- Veo que en estos últimos dos años no ha hecho nada-
Joder, no salgo de mi asombro, ¡que no he hecho nada¡, no me lo pregunta, lo afirma tajantemente, como si un día habría entrado en coma y me hubiera despertado esta mañana solo para venir a esta entrevista. Rebusco dentro de mí la calma para contestarle a esta mujer que empieza a darme lástima.
- Discúlpeme por tercera vez Señora-  le hablo desde el cariño porque me parece que hoy no está teniendo buen día- pero en mi currículum pone específicamente en un apartado anexo que estos dos últimos años he estado cuidándome, conociéndome y recuperándome de una enfermedad. Además de escribir un libro, publicarlo y presentarlo y realizar varias exposiciones. Pero sobre todo a lo largo de estos dos años he hecho mucho, he experimentado, descubierto un sin fin  de cosas y lugares, he conocido gente maravillosa, he viajado, pero también  he aprendido a no hacer nada y a disfrutar del aburrimiento  por lo tanto  he vivido. Así que, si  que he hecho muchas cosas, no he estado muerta durante dos años y he resucitado para venir hoy aquí, porque en primer lugar no me gusta definir quién soy por el trabajo que desempeñe en ese momento, me defino por como soy,  por mis relaciones y por lo que me apasiona hacer. Porque un trabajo, es solo un trabajo, una manera de poder pagar el alquiler, la hipoteca, las facturas ,la comida y algunos caprichos, porque yo no vivo para trabajar pero no por eso dejo de ser buena profesional -
No he dejado de mirarle a los ojos, de nuevo reflejan cansancio y parece que está catatònica, no sé ni si respira. El tiempo se para, no pestañea y una vena del cuello comienza a hincharse. Tras un minuto interminable, en el que yo no dejo de sonreirle, cierra los ojos, toma aire y me mira.
- De acuerdo Lucía, como representante de la empresa le comunico que usted no está capacitada para cubrir el puesto de trabajo. Estamos buscando a alguien con pasión para desempeñar el puesto, que le guste trabajar y que sea una de sus prioridades. Cierre la puerta al salir.
Le miro y le contesto - Gracias por su tiempo y que tenga buen día-
No tengo mucho más que decirle a la mujer de la que no sé ni su nombre, probablemente en diez minutos habré olvidado su rostro y su voz, una mujer que busca una persona que sea esclava de su trabajo, que no sea consciente de que por mucho que se esfuerce cuando la despidan o se vaya nadie la echara de menos porque alguien le sustituirá, pero que habrá perdido un tiempo valiosísimo para estar con su familia, con sus amigos y amigas, habrá metido horas extras que le habrán impedido realizar las cosas que realmente le apasiona hasta olvidarse de ellas y que las preocupaciones por su trabajo le habrán quitado tiempo para conocerse a sí mima y todo ello para pagar, gastar y comprar  lo que creemos como necesidades.
Miro mi agenda y veo que hasta mañana no entrevistaré a nadie para cubrir el puesto de jefa o jefe.
Estoy saliendo del edificio y un rayo de sol me roza la mejilla. Que maravilloso día para dar un paseo junto al río.



jueves, 17 de enero de 2019

CALMA

CALMA

Apenas hay luz en la habitación, el ambiente es fresco y el silencio lo cubre todo.
Sentada sobre el piso me acomodo, cierro los ojos con suavidad buscando un lugar en mi interior. Es el momento.

Inspiro, me lleno.
El aire frío, limpio, entra con fuerza en los pulmones, elevando mi esternón. El pulso del corazón es veloz pero rítmico y siento como la sangre corre por mis venas ligera. Noto cada terminación nerviosa de la piel y el peso de mi cuerpo. Soy consciente de la tensión de cada músculo, de los brazos, espalda y cuello. Mi mandíbula se cierra con fuerza y mi lengua roza el paladar.

Espiro, me vacío.
Pierdo la tensión de los músculos, mi cuerpo se relaja. Siento el cuerpo ligero como una pluma que baila al son del viento. El latido se vuelve lento, pausado y dejo mi mente libre. Dejo de percibir el mundo.

Inspiro, espiro, respiro
Calma.

MENTIRAS

MENTIRAS:


Hace un tiempo me contaron una mentira, pequeña, menuda, apenas visible al ojo humano, tan rápida que se me escapó de las manos y fue a esconderse a mi armario. Tan chiquita que no le presté atención e hice como si no existiera y entonces una segunda mentira surgió de la nada para correr junto a la primera. Allí se escondieron las dos, unidas, entre mis vestidos, camisas y abrigos más cálidos. Allí se aposentaron la mentira que me contaron y la que me conté yo para vivir al abrigo de la oscuridad, alimentándose de mis pertenencias más personales. Como las cucarachas, empezaron a llegar más mentiras, engaños y falsos secretos que se colaban por la cerradura, mientras yo miraba hacia otro lado. Fueron tantas y se hicieron tan grandes que después de un tiempo las puertas cedieron para dejar salir aquel enjambre de desengaños. En ese momento abrí los ojos para descubrir que todas ellas se habían alimentado de toda mi ropa, dejándome desnuda ante mi misma y ante el mundo. Ya no me quedaba nada con qué cubrirme, así que decidí dejar las puertas abiertas de mi armario para que todo lo que quiera entrar también pueda salir, para dejar que  luz cubra las sombras y para poder ver aquello que no es cierto.

Después de limpiar mi armario de los despojos, me fui de rebajas para comprarme nuevos vestidos, camisas y abrigos.

sábado, 5 de enero de 2019

VERBO

VERBO

En la noche quise que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche intuí que estabas junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche soñé que estabas junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche creí que estabas junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche pensé que estabas junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche dudé que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche supliqué que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche descubrí que estabas junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche supe que estaba junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche comprobé que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche me aseguré que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche agradecí que estuvieras junto a mi, cogiendome la mano, acariciando mi cabello despeinado y susurrandome al oído cuánto me querías.
En la noche, después de querer, intuir, soñar, creer, pensar, dudar, suplicar, descubrir, saber, comprobar, asegurarme y agradecer, abrí los ojos y la realidad me mostró que era de día.

martes, 18 de diciembre de 2018

HOY ES UN GRAN DÍA

HOY ES UN GRAN DÍA


Día : 13 de Diciembre del 2018
Hora : 18:00
Lugar: Café Niza (Pamplona)

Subo las escaleras hasta la segunda planta , la sala está vacía pero con sólo mi presencia se llena de ilusión pero también de dudas.
( Hoy es un gran día para terminar un capítulo de esta historia y comenzar otro. )
Me acompañan mis amigos y mi familia, su apoyo hoy es fundamental para no salir corriendo, para no huir una vez más.
Una mano fuerte me sujeta el hombro, me sostiene. Un abrazo me devuelve al momento y barre todos mis miedos. Poco a poco la habitación se llena, se llena hasta los topes y  un torbellino de miradas provocan un vuelco en mi estómago. Mis manos comienzan a temblar sin control y mi boca se queda seca como el desierto. Creo que mi voz se ha esfumado por la puerta y me abandona a mi suerte.
De nuevo la mano fuerte y sabia me vuelve a sostener
( Hoy es un gran día para terminar un capítulo de esta historia y comenzar otro. )
Siento los ojos fijos sobre mí, la atención de los asistentes pero sobre todo siento el palpitar de mi corazón en el pecho.
Comienzo a hablar sin pensar muy bien lo que estoy diciendo y de repente todo cobra sentido, todo lo que pasa en los siguientes minutos es hermoso, me libero de esta carga.
( Hoy es un gran día para terminar un capítulo de esta historia y comenzar otro. )
Finalizo mi exposición y todos me envuelven en abrazos, besos y palabras de cariño.
No hay nada en este momento que pueda arrebatarme la felicidad que siento.

Hoy es un gran día para terminar un capítulo de mi historia y comenzar otro.








Gracias a todos y todas por vuestro apoyo y vuestra presencia

miércoles, 21 de noviembre de 2018

ENTRE LAS SOMBRAS

ENTRE LAS SOMBRA


María se dirige a casa mientras el sol se oculta tras las montañas, acelera su paso sabiendo que en pocos minutos la noche caerá sobre la tierra como un mazazo. Su respiración ahora es agitada, el frío apenas le deja inhalar aire a sus pulmones y de su boca emana el poco calor que retiene su cuerpo en forma de vapor.
Es demasiado tarde para ella, sobre las calles se cierne una oscura sombra. Las luces de las farolas aun están apagadas, la falta de una luz para iluminar su camino la obliga a pararse a pocos metros de su casa. Está tan cerca y a la vez tan lejos...
Sus ojos poco a poco van acostumbrándose a la mas absoluta negrura. Mira hacia arriba buscando el brillo de las estrellas en el firmamento, se ocultan tras grandes nubarrones.
María siente que algo la observa tras la sombras, lo siente en el aire que inhala, lo siente en la nuca donde se le eriza el bello, lo siente por todo el cuerpo y el miedo a lo oculto le paraliza. Tan sólo quiere llegar a su casa, las piernas apenas le responde pero aún puede dar pequeños y lentos pasos. El tiempo parece ralentizarse, a tientas intenta llegar hasta la puerta pero sabe con la más absoluta certeza que jamás llegará a abrirla.

Dos ojos observan cada uno de sus movimientos, la siguen sin perderla de vista, esperando el momento oportuno para atacarla. Es una presa fácil, conoce su forma de actuar y de moverse.

María consigue llegar hasta la puerta y para su asombro ha introducido, con manos temblorosas, la llave en la cerradura, unos segundos mas y estará a salvo.
Al abrir la puerta, la luz de la entrada lo inunda todo y María se cree a salvo pero de repente, algo se abraza a sus piernas, haciéndole perder el equilibrio y cae de bruces al suelo,¡ estaba tan cerca...!
Lucha contra su agresor intentando deshacerse de sus feroces garras, mientras su corazón parece salirse del pecho. Sólo cuando es capaz de mirarle a los ojos rompe a llorar abandonando su cuerpo a su suerte.

Respira pofundamente y se agacha lentamente a recoger su pequeño gato,  escondido, agazapado entre las sombras, esperando el momento oportuno para saludar a su querida dueña.

 "El miedo esta en tu mente"