jueves, 15 de julio de 2021

LAS CALLES DE LA CIUDAD

 

LAS CALLES DE LA CIUDAD




Cuando llega la noche comienza el recital,

el canto del ruiseñor me acompaña en el alfeizar de mi ventana

trasportándome al mundo de los sueños….

 

“Camino tranquila entre la muchedumbre de la ciudad que me vio nacer, recorriendo las calles de su mano, pero en un descuido, tal vez mío, tal vez suyo, tal vez de ambos, quedo tras de él. No consigo ver su hermoso rostro, está borroso, pero sé lo que siento por él. A tres pasos observo su figura, su espalda recta y ancha, su forma perfecta y segura de caminar entre la gente, con su traje plata que tan bien le sienta. Deja a su paso un aroma que me embriaga y me seduce y le sigo allí donde vaya, sin preguntas, como un perrito a su dueño, volcando toda su confianza pensando que nunca le abandonará.

Pero de pronto, comienzo a tener la sensación que la distancia que nos separa es mayor, él ni siquiera se da cuenta, no mira hacia atrás, no me busca. Su perfume se disipa e intento gritar su nombre, pero mi voz se pierde entre la algarabía. Acelero el ritmo, corro y jadeo, pero no consigo alcanzarle.

Nadie sospecharía que soy su mitad, él con traje y corbata, perfumado y bien peinado, yo con ropa de sport, deportivos y una melena mal peinada.

De pronto le pierdo tras una esquina de la que sale una marabunta de gente que me impide el paso y aunque alzo mi cabeza todo lo que puedo, apenas lo consigo distinguir. Acelero de nuevo mis pasos, mientras empujo con fuerza a los desconocidos que me rodean, intento hacerme un hueco, pero no lo consigo.

Veo como cruza calles, se aleja sin sentir siquiera mi ausencia y me irrita. Mis pies se niegan a continuar y él se va, desaparece rápidamente deshaciéndose de mí, como el que se saca una molesta piedra del zapato y continua plácidamente su camino. Tristemente me doy cuenta que hace tiempo que le perdí y le dejo marchar sin dramas, porque los grandes amores también se acaban, se pierden o se marchan y aún así el mundo no se para, la vida no se acaba.

No sé qué hacer, así que recorro de nuevo las calles de una ciudad que conozco como la palma de mi mano, pero esta vez lo hago sola, con otra mirada, con otro punto de vista, sin prisa, redescubriendo escaparates, los aromas de las cafeterías y panaderías, observando con detenimiento los edificios y las caras de los viandantes. Algunos corren como pollo sin cabeza, otros siguen a algunos, otros son los perseguidos y también hay parejas que charlan alegremente, igual que hacía yo.

Cruzo pasos de cebra y me sumerjo en las calles estrechas hasta llegar a un oscuro callejón sin salida, con un apestoso olor a orines y a alcohol. Una sombra surge del fondo, se acerca con movimientos amenazantes hasta pararse frente a mí. Me agarra bruscamente de las muñecas intentando arrastrarme hasta el fondo del callejón, pero me zafo de sus sucias manos, no permitiré que nadie ni nada me arrastre de nuevo a la penumbra. Le empujo con toda mi rabia hasta que se desploma en el suelo. Me giro lentamente y salgo de allí tranquila y empoderada para pasear por mi ciudad.

Me encuentro con amigas a las que hacía tiempo no veía y comparto unos tragos en un bar con encanto mientras nos reímos de nuestros problemas.

Vuelvo a las calles, sin un rumbo fijo, ya ni si quiera me acuerdo del hombre trajeado y caminando llego hasta las afueras de la ciudad, donde los edificios dejan paso a campos sembrados, a bosque de altos árboles y enormes montañas donde hay cientos, miles de caminos por recorrer. El mundo me espera, solo tengo que seguir mis pasos, libre o liberada de ir o volver…”

El día se asoma, el ruiseñor calla,

y yo salgo de mis sueños para oír a los gorriones

revolotear cantando junto al alfeizar de mi ventana.

domingo, 7 de marzo de 2021

VELERO DE ENSUEÑO

 

 VELERO DE ENSUEÑO

DIA 0

Mientras navegaba en mi velero de ensueño, sobre la calma de un océano infinito, una gran tormenta se acercaba sigilosa a mis espaldas. Traicionera, extendió su brazo en forma de rayo destrozando mi pequeño, hermoso y sencillo navío, dejándome abandonada en las gélidas aguas en medio de la nada. Siento bajo mis pies un abismo lleno de demonios sedientos de mi alma, esperan excitados e impacientes que me abandone y sucumba sin luchar. Sobre mi cabeza la tormenta se ha tornado huracán, fuertes vientos avivan interminables olas que se desploman salvajemente sobre mi pecho, forzándome a sumergirme una y otra vez en las aguas turbias y encolerizadas. Pero yo nado con ahínco, mis piernas me impulsan hacia la superficie en busca de cada bocanada del aire que llene de nuevo mis pulmones, lucho con cada brazada, buscando ansiosa un punto de apoyo, de ello depende mi supervivencia. Pronto encuentro entre desperdicios, latas y botellas, partes de mi velero de ensueño y me aferro con la fuerza de un titan para mantenerme a flote. No pierdo la esperanza de que este océano encabritado vuelva a calmarse y me arrastre hasta un puerto nuevo, donde sanar mis heridas, construir un nuevo velero y comenzar  nuevamente mi viaje por la vida .

martes, 2 de marzo de 2021

TIENDA "MIS KEKAS"

 CATÁLOGO  "MIS KEKAS"




De la pasión por el ganchillo y el color nacen "Mis Kekas". Muñecas totalmente únicas, artesanales e  incluso personalizadas en los que cuido con mimo cada detalle. Cada una con su personalidad y con una historia detrás. No hay límite de edad para disfrutar de una " Keka" que puede ser tuya en muy poquito tiempo. 


ESTELA



MAKA


FATIMA


LOUISE 


LAURA


MIREN


CARMEN

(Precios: 50 euros, más 5 euros de gastos de envío península Ibérica e Islas.)


Para más información enviar un correo a : lucecitalutxilu@gmail.com


domingo, 14 de febrero de 2021

MIS KEKAS

 MIS KEKAS

Después de varios meses de hacer y deshacer, por fin he logrado crear mi propio patrón de muñeca amigurumi. Ya son varias las Kekas que han emprendido un nuevo viaje para encontrar un nuevo hogar donde jugar. Ahora toca crear nuevas compañeras de diversión.

          
 







                                                                                   








sábado, 6 de febrero de 2021

LA ILUSA APOTEGMÁTICA

LA ILUSA APOTEGMÁTICA


Hoy comparto con tod@s y con mucha ilusión mi nueva publicación literaria. Un libro escrito desde la calma y el amor por la vida, titulado La Ilusa Apotegmática. Una obra femenina y crítica en el que consigo responder mis propias dudas, contar mi verdad y alzar la voz. 

Para tod@s los que quieran adquirir un ejemplar firmado y dedicado pueden hacer un pedido en :

luciagorriaescritora@hotmail.com

El precio de cada ejemplar son de 16 euros, más 4 euros de gastos de envío. 



Si también quieres mi primer libro, El Sendero de una vida firmado y dedicado el precio es de 15 euros, mas 4 de gastos de envío. 




Apoya al escritor independiente

lunes, 23 de noviembre de 2020

INVITACIÓN

INVITACIÓN 


 

El próximo día 26 de noviembre (jueves) a las 18:30 os invito a escuchar y participar a través de mi perfil en facebook (Luci Gorria) en la presentación y charla de "El Sendero de una vida".

Para adquirir un ejemplar firmado puedes mandar un correo a : luciagorriaescritora@hotmail.com 

viernes, 13 de noviembre de 2020

MITXI

 

MITXI


Hoy necesito compartir una historia real que he vivido en propias carnes, algo que pasa habitualmente en zonas rurales y ciudades desde tiempos inmemoriales, mientras muchos miran hacia otro lado. Es un grito al ver el desamparo legal de una situación demasiado habitual, arcaica, salvaje e injusta.

Mitxi nació en mi casa el 29 de junio del 2020, pequeña, inocente y desvalida después de que su madre Missi se recuperara durante tres largos mese de una paliza que le dejo la cadera dislocada y las patas traseras fracturadas. No podía alimentarse por sus propios medios así que se arrastró hasta mi puerta pidiendo socorro. No dudé en ofrecerle un hogar donde protegerse y sanar sus heridas. La confianza total en el ser humano jamás la volvió a recuperar, pero aquí, escondida, parió una sola cría, aun no se cómo puedo hacerlo con semejante cuerpo famélico y dolorido. Poco a poco dejó que me acercara a ella y a su cría, pero no he conseguido sentir su pelaje entre mis manos, ella solo me acompaña como una sombra allí donde voy. Después de varias semanas ofreciéndoles una cama mas confortable ella aceptó un trato: yo daba y ella cogía sin pedir nada a cambio, pero aquella pequeña criatura despeluchada en poco tiempo abrió sus preciosos ojos azules y me robó parte del corazón. Creció a salvo, alimentada, cuidada, pero sobre todo querida, con la libertad de ir y venir cuando las dos quisieran, jamás les faltó una cama caliente por las noches y ratos de juegos y diversión al aire libre, porque no tuvieron dueño, no tuvieron un amo, pero si una familia.

Mitxi creció esperando su primera visita al veterinario, pero la curiosidad innata de los felinos fue su perdición cuando apenas había cumplido los cinco meses de vida. Murió tirada, sola y ocultada intencionadamente entre los bojes, después de que un perro educado, si educado, para matar gatos la sorprendiera a tan solo unos metros de su hogar, como le ha pasado a muchos otros gatos de la zona. Después de vivir con rabia y dolor semejante barbarie he buscado ayuda para que estas costumbre salvajes e innecesarias cesen, y me encuentro con leyes absurdas e inútiles, pues aunque se nos llene la boca de la lucha por la protección de animales domésticos o salvajes, resulta que si no están bien identificados, catalogados y desprovistos de su libertad pueden ser impunemente asesinados a palazos, martillazos o descuartizados, y para aquellas personas, como yo, que son capaces de entender que puede existir un equilibrio beneficioso con medios dignos, adecuados y legales, una simbiosis entre las colonias felinas y las poblaciones, deben saber que si quieren justicia, no la encontraran.  Se encontrarán con una multa por alimentarlos y cuidarlos mientras que a buenas personas con malas costumbre que les convierte en maltratadores,  seguirán a sus anchas.

Hoy Missi, llora por las noche la muerte de su cría, la pequeña Mitxi, acurrucada sola en su cama , esperando su regreso y yo la miro, impotente  por no poder abrazarla, por no poder compartir su dolor y darle el consuelo que se merece.